“Me rompiste el corazón”: cine chileno que emociona y conquista pantallas

27/08/25

La película chilena “Me rompiste el corazón”, dirigida por Boris Quercia, ya suma más de 10 mil espectadores en salas nacionales. El filme cuenta la historia de amor entre Roberto Parra y la mujer que inspiró a “La Negra Ester”, con actuaciones de Daniel Muñoz y Carmen Gloria Bresky. Su fuera visual proviene del trabajo del departamento de arte, liderado por Felipe Cáceres Normand, quien junto a su equipo recreó distintas épocas de la vida de Parra. El proyecto nació de la mano del productor ejecutivo Alberto Gesswein, conocido por la exitosa serie “Los 80”.

Una historia íntima con fuerza visual

“Me rompiste el corazón” es mucho más que un biopic: es una radiografía emocional de Roberto Parra y de la mujer que inspiró a “La Negra Ester”, uno de los íconos de la cultura popular chilena. La dirección de Boris Quercia, sumada a las interpretaciones de Daniel Muñoz y Carmen Gloria Bresky, encuentra en la dirección de arte un pilar narrativo que hace de esta película una experiencia inmersiva.

“El director de arte es el encargado de dar el puntapié inicial visual de la película… entregar la estética general de la historia para ser un aporte narrativo, no solo estético”, explicó Felipe Cáceres Normand en conversación con el podcast “Me importas tú”, conducido por el periodista Gonzalo Sepúlveda.

El filme transita entre los años 20, 40, 70 y la actualidad, un reto que exigió precisión visual. “Lo primero que hice fue armar un superbuen team de arte… sentarnos con todas esas cabezas creativas para darle carne a este proyecto”, recuerda Cáceres.

Ese equipo incluyó a Romina Olguín en ambientación, Claudia Gallardo en escenografía y Alejandra Rivas en caracterización, además de un trabajo minucioso en utilería. Cada época tuvo un sello cromático: “En los años 20 trabajamos en blanco y negro, en los 40 usamos azules grisáceos y rojos teja, y en los 70 explotamos con colores plásticos e industrializados. Todo eso ayudaba a que los personajes respiraran su tiempo”, señaló.

La investigación visual también se nutrió de referentes como el fotógrafo Sergio Larraín. Cáceres explica: “Era muy importante mostrar ese contraste entre lo onírico de la noche y lo crudo de la mañana… transmitir el aroma al tabaco, a las cantinas, al puerto. Ese preciosismo dentro de la precariedad nos parecía fundamental”.

Esa mirada se plasmó en luces de cabaret, burdeles y un puerto bohemio que transporta al espectador a un Chile tan mágico como real.

El director de arte enfatiza que el éxito visual no es individual, sino colectivo: “Nada de esto se logra sin un equipo artístico talentoso y comprometido… todos los detalles están pensados para que el espectador viaje a cada época”.

La cinta, financiada por el Consejo Nacional de Televisión, nació gracias a la invitación del productor ejecutivo Alberto Gesswein, figura clave en la exitosa serie *Los 80*. Esa experiencia, dice Cáceres, “fue un sello de garantía para enfrentar un proyecto de época tan ambicioso”.

Además de su potencia visual, la película conecta generaciones gracias a la música de Roberto Parra y la colaboración de Álvaro Henríquez, quien comparte registros con el tío Roberto en el filme. “Es una oportunidad para que nuevas generaciones descubran la obra de Parra, desde el jazz guachaca hasta la cueca chora. El cine nos permite revivirlo con frescura y cercanía”, señaló Cáceres.

Felipe Cáceres lo resume con entusiasmo: “Es un tributo a Roberto Parra desde una mirada cercana. Una película completa donde te vas a emocionar y a reír con la picardía chilena”.

El director de arte invita a ver la película en cines y también a escuchar la entrevista completa en el podcast *Me importas tú*, conducido por Gonzalo Sepúlveda, donde comparte detalles inéditos del proceso creativo.

“Yo invito realmente a ir al cine… es un momento muy familiar para compartir y apoyar el buen cine chileno”, concluye.