Joan Manuel Serrat: El canto silenciado y la vuelta a la tierra que lo esperaba
27/12/24
Joan Manuel Serrat, nacido el 27 de diciembre de 1943 en Barcelona, es más que un cantante: es un símbolo de poesía y resistencia, especialmente para muchos admiradores de nuestro país. Pero su historia con Chile no fue solo de aplausos y ovaciones. El 3 de octubre de 1983, durante los años de la dictadura de Augusto Pinochet, el cantautor vivió un episodio que marcaría su relación con el país: el régimen militar le prohibió el ingreso. En el día de su cumpleaños recordamos este episodio y su relación con los chilenos.
Serrat, era conocido en aquella época por su postura en defensa de los derechos humanos y la democracia, llegó a Santiago para ofrecer un concierto, pero fue retenido en el aeropuerto y expulsado del país. Así la dictadura decidió bloquear su presencia en el país.
El artista llegó al aeropuerto de Pudahuel en Santiago. Venía desde Argentina como parte de una gira por Latinoamérica. Al aterrizar, Serrat fue retenido por las autoridades chilenas. Sin mayores explicaciones, le informaron que no se le permitiría ingresar al país. Las órdenes venían directamente de Pinochet. Esa misma noche, Serrat fue escoltado de regreso al avión y obligado a abandonar Chile
“En esa época, era más fácil salir de una cárcel que entrar a Chile”, reflexionó Serrat años después, recordando aquel día en que la puerta de entrada a un país que tanto admiraba se cerró para él. Aunque su música no fue prohibida oficialmente, el gesto de la dictadura dejó claro que los artistas críticos al régimen no eran bienvenidos.
A pesar de la expulsión, Serrat nunca dejó de manifestar su apoyo a los chilenos. Desde el exilio, su música seguía siendo una luz de optimismo para aquellos que luchaban por la democracia. En sus conciertos en el extranjero, siempre encontraba tiempo para dedicarles palabras de aliento a quienes vivían en Chile bajo el yugo militar.
Con el retorno de la democracia en 1990, Serrat regresó finalmente a Chile, y su concierto se convirtió en una fiesta de reconciliación con la música, la libertad y la poesía. El cantautor catalán y admirador de la Universidad de Chile logró conquistar los corazones de los chilenos no solo con su canto, también con su discurso.
Su historia de resistencia y su vínculo con el país, marcado por aquel día de veto, se mantienen vivos en la memoria colectiva y su legado musical sigue resonando en las generaciones que crecieron escuchando sus canciones.